CUANDO LA TEORIA ECONOMICA SE CRUZA CON EL MATE.
Si entras al aula de nuestro instituto "Miguel Neme" a las 12:40hs de la tarde, lo primero que vas a escuchar es, tomamos unos mates? los demás dicen ¡si dale! entonces comienza el coro del termo, el prepararlo con la montañita ( que de hecho a mi me queda perfecta), el ruido del agua caliente cayendo en la yerba y ese soplido clásico de la bombilla. El mate en las clases de economía son nuestro compañero mas fiel, esta ahí arriba del banco, al lado de nuestra carpeta, compartiendo el poco espacio que queda por tantas fotocopias.
Podríamos decir que son dos mundos distintos, porque por un lado esta el pizarrón lleno de ejercicios de los asientos del libro diario de contabilidad, o bien las teorías de las ciencias económicas apuntadas en nuestra carpeta, y por otro lado el ritual de pasarle el mate al compañero de banco y a todo aquel que desee un mate, controlar que no se lave y rogar porque el agua nos rinda hasta el recreo para seguir tomando.
Pero lo divertido de esto es cuando eso choca con la realidad, es decir... la profe la otra vez nos explicaba como la inflación afecta el poder adquisitivo y como las familias cambian sus pautas de consumo, yo miro mi mate y pienso en cuanto pague el ultimo paquete de yerba que compre y en lo que vale hoy, pero aun así tanto yo como cualquiera que disfruta de unos buenos mates, nadie deja de consumir por el aumento, y en el aula eso se ve, todos o la gran mayoría lleva consigo su termo. y ahí es donde toca lo que la profe llama la curva de utilidad, la demanda y la oferta en vivo y en directo. podemos recortar un montón de cosas pero el mate no se negocia.
Al final, las clases de economía tienen ese doble juego. Analizamos mercado, políticas, e numerables cosas, pero la economía real, la que entendemos todos, es la que compartimos en cada ronda. cada cebada es un recordatorio de que detrás de cada numero y las teorías complejas, siempre esta la realidad de nuestro bolsillo y de nuestras costumbres cotidianas.
Adjunto imágenes de nuestros momentos:





